14 noviembre, 2012 Romina Moine
Una de las principales razones por la que muchos empresarios son reticentes a “instalar” sus marcas en las redes sociales es el temor a recibir malas críticas. Esto deriva de diversos factores como:
Si bien estas son razones válidas para justificar un estado de pasividad y cautela, pueden ser fácilmente superadas con un poco de guía y entrenamiento. A continuación, 5 claves a tener en cuenta para la gestión de la reputación de una marca en redes sociales.
En la gestión de la reputación y la prevención de crisis 2.0, es de vital importancia la rapidez de la respuesta, lo que implica que cuanto antes podamos descubrir la causa y los causantes del problema, antes podremos elaborar una solución.
Para ello debemos realizar un monitoreo constante a través de Google alerts, atención a nuestros muros y TLs, foros o sitios de opiniones sobre nuestro rubro, críticas en Foursquare, campos de comentarios en nuestros blogs, y todo espacio que consideremos un canal de feedback para el usuario.
El conflicto se presenta cuando se descubre un estado de tensión: el community manager detecta que hay cierto descontento entre la comunidad y éste es el momento de demostrar que la empresa está dispuesta a escuchar a los usuarios y hacer lo posible para solucionar cualquiera sea el problema que los aqueja.
Sin embargo, cuando el conflicto no se detecta a tiempo, se hacen oídos sordos al reclamo, o -peor-, se lo niega, la situación fácilmente puede devenir en crisis, con el consecuente desbordamiento de la disconformidad de la comunidad, que podrá llegar incluso a los medios tradicionales.
Solucionar una crisis requerirá entonces del involucramiento de altos directivos, el departamento de relaciones públicas, incluso, el de Legales. Y aún así, las incidencia en las ventas y el posicionamiento de la marca tardarán mucho tiempo en recuperarse.
Si bien vivimos en épocas de cambios constantes donde las tipificaciones pueden resultar peligrosamente estancadoras, es interesante agrupar las características y comportamientos repetidos de ciertos usuarios cuyo objetivo principal en las redes sociales es irrumpir el flujo tranquilo de las interacciones entre la comunidad y el community manager.
En los trolls se justifican todos los temores del empresario sobre la participación en las redes. Pueden ser muy dañinos si no sabemos cómo controlarlos. A continuación, algunos de los tipos de trolls más comunes y las tácticas para defendernos de sus ataques:
Grosero: su único propósito es ofender a otros usuarios. Defensa: eliminar sus comentarios e incluso bloquearlo, aludiendo a las políticas de uso preestablecidas.La mejor defensa es la prevención. Para ello es necesario un manual de crisis donde plantearemos todas las posibles situaciones derivadas de un sincero estudio de los puntos más débiles o menos competentes de nuestro producto/servicio/marca. A ello sumaremos el contexto sociopolítico y económico de nuestra región proyectado a un año.
Luego, sólo queda elaborar las respuestas de manera anticipada.
Lo mismo vale para cualquier otra situación no prevista: una vez producido el hecho dentro de nuestras instalaciones, el equipo de social media debe comenzar a elaborar una respuesta al mismo tiempo que el departamento de servicio al cliente se encarga de tratar con la persona afectada. Hasta que no estemos seguros de que todo se ha solucionado, estaremos trabajando contra reloj por si la queja se plasma online.
En este aspecto, si bien la respuesta se dirigirá al damnificado centrándose en su problema, destacando una disculpa y ofreciendo una solución, se redactará teniendo en cuenta, por sobre todas las cosas, al resto de los usuarios que estará atento durante y posteriormente al conflicto.
Finalmente, no hay que olvidar que una cultura 2.0 implica a toda la empresa, no sólo a su community manager.
Por parte de los directivos, es importante que se comprometan a:
Por parte de los empleados de la empresa, no sólo es necesario capacitarlos en el correcto uso de las plataformas 2.0 con sus configuraciones de privacidad, funciones básicas y netiquetas, sino también hacerles entender a través de una serie de lineamientos que cada publicación en la red afecta directa o indirectamente a la reputación de la marca.
Un buen manual de políticas internas 2.0 puede significar la diferencia entre un conflicto ocasionado por un empleado no capacitado, y un poderoso recurso humano cuya actividad en la red contribuye a un mejor y cuidado posicionamiento online.
Lic. Publicidad – Social Media Manager. Desde chica sufro de incontinencia creativa y la expreso por donde salga: gráfica, redacción, música… Canalicé estas cualidades en una profesión y, gracias a la USAL, soy Lic. en Publicidad. Entre investigaciones de mercado, campañas publicitarias, imagen corporativa, y estrategias de marketing, en 2009 me topé con el mundo de las redes sociales y simplemente me rendí ante su potencial comunicacional, comercial y de increíble feedback. Hoy soy Social Media Manager del Hotel Holiday Inn Santa Fe, Content Manager de LDS, Asesora en Grupo Reputación Corporativa (Madrid) e imparto cursos de capacitación sobre Community Management a través de ADE Global.
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